Énfasis y equilibrio en interiorismo

Cómo ya hemos hablado en algún artículo anterior, hay algunos aspectos y características del interiorismo o arquitectura interior que se cumplen, o deberían, en todos los proyectos y seguirlos ayudan a encontrar el camino del éxito. En este caso hablamos de énfasis y equilibrio, dos puntos claves en este maravilloso  e inacabable mundo del diseño interior.

En primer lugar, el énfasis puede ser usado en interiorismo para dirigir nuestros ojos a algún lugar en concreto de la habitación, o hacia algún detalle. Por ejemplo, si estamos trabajando en un espacio en el cual las paredes contienen franjas verticales, nos parecerá que la altura de esta es mayor. Nuestros ojos, al observar las franjas verticales seguirán la misma dirección, en lugar de realizar una mirada horizontal. De otro modo, si usamos franjas horizontales, este será el mismo camino que recorrerán nuestros ojos. Tener en cuenta estos detalles potenciaran mucho el resultado final.

Por otro lado, si hablamos de equilibrio debemos tener en cuanto algo antes de entrar en materia. El equilibrio es necesario y es lo que nos aporta el bienestar al estar dentro de una sala o habitación. No obstante, querer equilibrar todo demasiado nos puede conducir a crear algo sin gusto, soso y demasiado simple. Debemos jugar con los contrastes y medidas sin que esto se convierta en una selva. por lo que elegir un buen contraste en medidas y colores, es una de las claves de un buen equilibrio.

Se podría decir que hay tres tipos de equilibrios; el simétrico, asimétrico y radial. En el primer caso, se da cuando un lado de la habitación o espacio en concreto es igual al otro pero en el sentido inverso. Este tipo de equilibrio es muy común en el interiorismo  clásico, respetando ciertas proporciones y nunca saliéndose de unos márgenes. Como decíamos, con este método seguro que estará bien equilibrada la habitación, sin embargo hay muchas posibilidades de caer en algo aburrido y demasiado común.

En cambio, cuando hablamos de equilibrio asimétrico es como si de otro lenguaje se tratase. En este tipo de técnica se da mucha mas libertad a jugar con las medidas de los elementos, proporciones y colores. Generalmente conseguimos crear una impresión de actividad y movimiento que va más allá de ser formal o informal, es un estilo personal. El equilibrio asimétrico no sigue guías ni reglas, por lo que disponemos de mucha más libertad, pero a su vez resulta más complicado conseguir el equilibrio visual.

Por último, el equilibrio radial ocurre cuando todo el espacio se crea entorno a un punto central, aunque este tipo de equilibrio no es tan común en interiorismo y diseño interior. Sugiere movimiento alrededor de un circulo creando movimiento circular también. Este tipo de equilibrio es bastante personal y se puede aplicar a muchos estilos de diseño interior.

Realmente hay muchos elementos a tener en cuenta frente a un planteamiento de diseño interior, pero si seguimos esta sencilla regla sobre los equilibrios hay muchas menos posibilidades de fracasar. Por lo que como siempre recordamos, es necesario planear mucho, contrastar, indagar y finalmente ejecutar. Los resultados harán justicia a nuestro trabajo previo.

 

 

 

Categorias: Decoración

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